Durante el proceso para elegir qué negocio deseas implementar tienes la opción de hacer que nazca desde cero contigo y tu idea o puedes considerar en adoptar una franquicia que ya ha pasado por todo el proceso de una implementación de negocios.

¿Deseas poner una escuela? Piensa en las franquicias educativas, ¿Deseas poner un restaurante?  Piensa en las franquicias de alimentos.

Existe una diversidad y giros dentro del rubro de franquicias, solo hay que hacer una labor de investigación concienzuda.

Obviamente la diferencia económica de inversión entre un negocio que puedas implementar a la solicitud e inversión para adquirir una franquicia dista con varios ceros por delante.

Aquí la ventaja que puedes tener es que ya estás tomando la experiencia y renombre de una marca, todo dependerá de si será esto lo que buscas y si cuenta con el perfil y la inversión correspondiente, esta será  la parte del proceso de tu investigación.

Vídeo: YouTube 

Información: Harmon Hall y Buzzfeed 

Todos los franquiciadores a su vez investigan la viabilidad del siguiente franquiciado.

Esto es un ir y venir de intereses y cuando en ambos lados se empata, se puede seguir entonces a la firma del contrato.

El contrato de franquicia es el contrato formal que un franquiciador proporcionará después del día en se han tenido las charlas entre ambas partes.

Si te han visto como un buen candidato franquiciado y tú estás de acuerdo en abrir dicha franquicia se sigue adelante con el plan.

Este contrato te otorga el derecho legal de poseer y abrir una franquicia bajo sus reglas y regulaciones.

A menos que dentro de tu perfil y habilidades profesionales sea la de ser un abogado que conozca de franquicias, lo ideal es contratar a uno para que te apoye y asesore en este delicado proceso.

Es decir, es aconsejable contratar a un abogado con experiencia en franquicias para que revise y debata el contrato para que puedas entenderlo a detalle.

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Si el franquiciador hizo promesas verbales u ofertas durante esas reuniones de evaluación mutua, es importante que estén escritas en el contrato.

Por ejemplo, si el franquiciador se comprometió a proporcionar asistencia legal en caso de una demanda, asegúrate de que esté escrito en el contrato.

Las reglas sobre proveedores, fijación de precios, transferencia de propiedad, protección del territorio, derechos de autor, contratación de personal, capacitación y otros apoyos relevantes también deben estar claramente indicadas en el contrato.

Cualquier discrepancia entre lo que se discutió verbalmente y lo que está escrito en el contrato debe plantearse para su aclaración con el franquiciador de inmediato.

A veces, puedes negociar enmiendas al acuerdo para que coincida con lo discutido.

Sin embargo, hay ocasiones en que el franquiciador insistirá en que lo que está escrito en el contrato son los términos reales y no pueden modificarse.

Si busca asesoramiento legal experto, consulta un abogado con experiencia, puedes encontrarlos de forma local o hasta por Internet.

Hoy en día existen proveedores de servicios legales en línea, tal como la modernidad lo exige.

Así que no te aventures a la firma de un contrato sin el apoyo y asesoramiento de un abogado experto en franquicias.